El alojamiento compartido o alojamiento virtual, en inglés virtual hosting, es una de las modalidades más utilizadas por las empresas dedicadas al negocio del alojamiento web. Dependiendo de los recursos disponibles, permite tener una cantidad variable de dominios y sitios web en un mismo servidor.

Es, generalmente, la forma más económica de alojamiento web y ha supuesto una pequeña revolución ya que sus reducidos costes (generalmente menos de 10€ al mes) han hecho posible que muchos profesionales hayan podido llevar su actividad también al mundo online.

En este tipo de servicio se alojan clientes de varios sitios en un mismo servidor, gracias a la configuración del programa servidor web. Resulta una alternativa muy buena para pequeños y medianos clientes, es un servicio económico debido a la reducción de costes ya que al compartir un servidor con cientos miles o millones de personas o usuarios el precio se reduce drásticamente para cada uno, y tiene buen rendimiento.

Ventajas

Los costes de alojamiento web han ido disminuyendo debido a una demanda creciente por parte de organizaciones, empresas y personas que desean tener presencia en Internet.

Los avances tecnológicos han resultado en importantes incrementos de la capacidad de cálculo de los servidores, lo que ha permitido que las empresas alojen más sitios en una misma máquina. Además, las prestaciones de un buen hosting hoy en día son suficientes para alojar incluso más de una web (con diferentes dominios) en una sola cuenta de alojamiento web, lo que se conoce también como hosting multidominio.

Entre las desventajas de este tipo de hospedaje web hay que mencionar sobre todo el hecho de que compartir los recursos de hardware de un servidor entre cientos o miles de usuarios disminuye notablemente el desempeño del mismo. Es muy usual también que los fallos ocasionados por un usuario repercutan en los demás por lo que el administrador del servidor debe tener suma cautela al asignar permisos de ejecución y escritura a los usuarios. En resumen las desventajas son: disminución de los recursos del servidor, de velocidad, de desempeño, de seguridad y de estabilidad.

En el alojamiento compartido, todos los sitios web alojados comparten los recursos disponibles. Dependiendo del tipo de procesador, memoria, espacio de disco y carga del sistema, la cantidad de sitios alojados puede variar desde unos cuantos pocos a cientos e incluso miles. El alojamiento compartido es una alternativa económica frente a los servidores dedicados y los servidores virtuales.
Los avances tecnológicos también se han reflejado en una disminución del coste de alquiler de los servidores, lo que ha resultado en una disminución de los costes de operación de las empresas dedicadas al negocio del alojamiento web.